Prog. de radio de Antonio del Toro. Cap. III

Asteroides y Cometas

Vamos a dedicar hoy nuestro tiempo a esos cuerpos menores del sistema solar que son los cometas y los asteroides.
Ambos son objetos de naturaleza muy distinta así como su ubicación como inquilinos de nuestro sistema planetario, y solo tienen en común su pequeño tamaño y sus formas amorfas, pues excepto Ceres que es el mayor de los asteroides y que tiene forma esférica, todos los demás, y son miles no tienen forma definida y sus tamaños oscilan entre varios centenares de metros y varios kilómetros.
Los asteroides orbitan al sol en trayectorias elípticas bastante mas excéntricas que las de los planetas, y en una zona del sistema solar comprendida entre las orbitas de Marte y de Júpiter; se le llama EL CINTURON DE ASTEROIDES y es una zona en la que parece faltar un planeta, por eso una de las teorías al respecto afirma que en esta zona orbitaba originariamente un planeta que se desintegro en algún cataclismo cósmico, pero esto no esta demostrado, y uno de los argumentos en contra es que entre todos los asteroides no suman ni el 10% de la masa necesaria para formar un planeta como la tierra o Marte. Estos cuerpos por sus pequeñas dimensiones fácilmente susceptibles de ser desviados de sus órbitas por algún planeta cercano, son serios candidatos a ocasionar colisiones catastróficas con estos, pues cruzan con frecuencia las orbitas de la tierra y de Marte; como así lo atestiguan las marcas de impactos sobre la superficie terrestre y la luna, o casos mas benignos como los dos satélites de Marte, Fobos y Deimos, que son asteroides capturados por la gravedad del planeta en algún momento de un pasado remoto.
La observación de los asteroides no presenta prácticamente ningún interés para el aficionado pues por su pequeño tamaño el brillo que muestran solo está al alcance de los telescopios profesionales, y sólo en rarísimas ocasiones se acercan lo suficiente a la tierra para dejarse captar tímidamente por nuestros telescopios. Aunque a veces ocurren ciertas ocultaciones de estrellas por estos objetos que son cuando menos curiosas de observar, pero hay que decir que no es fácil pues hay que conocer el momento y el lugar exacto y estar allí esperándolo, y como el fenómeno ocurre dentro de una zona geográfica muy estrecha, será una gran casualidad que esto ocurra relativamente cerca de nuestro lugar de residencia para que nos merezca la pena desplazarnos con todo el equipo, pero si se dan estas circunstancias  la experiencia será muy gratificante.
Un caso muy distinto es el de los cometas; pues aun siendo cuerpos muy pequeños pueden llegar a ser de una espectacularidad sin igual.
Los cometas son cuerpos helados pero con un núcleo rocoso, que se encuentran en los confines del sistema solar, pero no un poco mas allá de plutón sino a muchísimas unidades astronómicas de este, algo así como a medio año luz del sol y no están dispuestos como los planetas en su plano ecuatorial sino que envuelven al sistema solar como una gigantesca burbuja: este lugar se denomina LA NUBE DE OORT y se formo hace
4500 000 000 de años al mismo tiempo que el sol y los planetas con las escorias de la nebulosa original. Su número se podría estimar en miles de millones y la inmensa mayoría de ellos jamás se moverán de allí. Pero de vez en cuando y hablamos en términos astronómicos, la influencia gravitatoria de alguna estrella cercana desequilibra a unos cuantos y hace que se precipiten hacia el interior del sistema solar dirigiéndose casi directamente a estrellarse contra el astro rey, atravesando o no las orbitas planetarias pues pueden venir desde cualquier dirección y no solamente del plano ecuatorial del sol.
En mayor o menor medida casi todos ellos son afectados por la gravedad de uno o varios planetas quedando desde ese momento confinados en una órbita elíptica extraordinariamente alargada más o menos con la misma inclinación originaria con respecto al plano  en que se mueven los planetas. Esto hace que haya cometas de periodo corto, largo o muy largo; se llaman de periodo corto aquellos que sus orbitas no se extienden mas allá de las de los planetas y por eso vuelven a las cercanías del sol cada poco tiempo como es el caso del cometa Encke que lo hace cada tres años y pico; en el caso de los de periodo largo como el Halley  que vuelve cada 76 años sus orbitas son parabólicas y se alargan hasta mucho mas allá de la de plutón; y para los de muy largo con orbitas hiperbólicas su regreso a las cercanías del sol puede llegar a durar 3000 años e incluso mas.
Estos objetos sin forma definida que pueden llegar a tener un tamaño de varios Km. tienen un núcleo rocoso envuelto en una capa bastante espesa de una mezcla de hielo y silicatos que a las temperaturas próximas al cero absoluto del espacio permanecen inertes y no desarrollan ninguna actividad; pero cuando en su regreso a las cercanías del sol se sitúan aproximadamente a la distancia entre Júpiter y Marte, el calor que reciben del sol es lo suficientemente intenso como para que los hielos de sus capas exteriores se sublimen, convirtiéndose directamente en vapor, pues en el espacio el agua liquida no existe, arrastrando con ello todo el material sólido que contiene pues la gravedad de estos cuerpos es muy débil formando con todo ello una suerte de atmosfera muy extensa a la que llamamos COMA y de aquí deriva su nombre denominándolos cometas.
Cuando se avista un cometa se fija su trayectoria según la posición que día a día va ocupando en el cielo para poder calcular su orbita y así catalogarlo como un nuevo objeto o bien identificarlo como alguno ya conocido que vuelve a las cercanías del sol así como predecir los días de máxima actividad o su paso por el PERIHELIO y a que distancia del sol ocurrirá este momento; se pueden predecir también detalles como la longitud, anchura y orientación que alcanzara la cola cada día y poder dar unas efemérides del lugar exacto del cielo en donde se encontrara el cometa durante todos los días que dure la visita.
Aunque cada año se descubren del orden de 10 o 20 nuevos cometas, casi todos ellos son tan débiles que solo pueden verse con instrumentos muy potentes y carecen de vistosidad, y solo de vez en cuando aparece alguno que nos pueda dejar una bella imagen para el recuerdo, y de estas hay algunas excepcionales que quedaran grabadas en nuestra mente como el gran acontecimiento de nuestras vidas. Cuando uno de estos grandes cometas nos visita, se suele organizar un tremendo revuelo popular a nivel mundial; y no es para menos pues el espectáculo que nos regala el astro al desplegar su majestuosa cola no es comparable a nada.
Este acontecimiento singular pone a prueba nuestra comprensión si pensamos que de un cuerpo no mas grande que una montaña pueda surgir un astro de las dimensiones de la orbita terrestre pues la longitud de la cola puede llegar a medir hasta 300 000000 de Km. aunque esto depende mucho de la distancia a la que se acerque al sol en su paso por el perihelio.
En cualquier caso nunca despliega una sola cola sino que esta puede ser múltiple distinguiéndose como mínimo dos, la cola de polvo que suele ser curva o arqueada debido a que está compuesta por partículas sólidas que son atraídas por la gravedad de los planetas interiores y del mismo sol y suele ser de color blanco; y junto a esta se puede distinguir  la cola de plasma o de gas, formada por la ingente cantidad de vapor proveniente de la sublimación de los hielos de las capas exteriores del cometa y suele ser de color azul, adquiriendo con todo ello un aspecto como fantasmagórico pues suelen ser de una transparencia tal que a través de ellas se pueden ver las estrellas que hay detrás. Sea como fuere la cola siempre se despliega  en dirección contraria al sol, y esto es debido a la acción del viento solar que es una corriente de partículas que emite el sol y que se alejan de el a gran velocidad y que se pierden en el vacío cósmico mucho mas allá de la órbita de plutón.
En la antigüedad la falta de conocimientos en materia de astronomía y la superstición motivaron que por su aspecto fantasmagórico del todo diferentes a cualquier otro astro y sus apariciones totalmente impredecibles fuesen considerados como portadores de grandes desgracias para la humanidad, como epidemias, guerras, hambre y desolación; como si a lo largo de la historia la necedad de los hombres no hubiera sido por si sola más que suficiente para producir estas catástrofes.
Se llego a decir de ellos que eran los pecados de los hombres materializados como exhalaciones de la tierra que se elevaban hasta la alta atmosfera donde entraban en ignición por el calor del sol, y hubo que esperar una vez mas hasta el renacimiento para que toda aquella elite de hombres de ciencia contemporáneos de Galileo, con el estudio detallado de las órbitas, pudieran empezar a intuir que se trataba de objetos de procedencia sideral y por tanto sujetos a las leyes que rigen el movimiento de todos los demás astros, y esto se pudo verificar poco mas tarde con la formulación magistral de la ley de la gravitación universal de Isaac Newton que curiosamente nació en el mismo año en que murió Galileo.
Y corresponde a la insigne personalidad de Edmund Halley, que fue contemporáneo y colega de Newton, el merito de demostrar el hecho de que los cometas siguen trayectorias curvas y cerradas y por eso vuelven periódicamente a las cercanías del sol, y en reconocimiento a titulo póstumo por este descubrimiento el cometa mas famoso de todos los tiempos lleva su nombre desde entonces.
Ante este panorama como es de suponer los cometas pierden en cada paso por el perihelio una considerable cantidad del material del que esta compuesto, con lo cual después de muchos pasos, si sobrevive a la acción gravitatoria de los planetas sin colisionar con alguno de ellos acaba por agotarse. Estos impactos cometarios por triviales y raros que nos puedan parecer, esta comprobado que ocurren. En tiempos modernos en el ultimo paso registrado del cometa Biela se confirmo por observatorios de todo el mundo su fragmentación en varios núcleos, y cuando se le esperaba en su próxima visita no se presentó, y en cambio ocurrió por aquellos días  concretamente el 8 de junio de 1908 el enigmático acontecimiento de Tunguska en el norte de Siberia, del que se cree casi con toda probabilidad que fue un fragmento cometario de unos 50 m de diámetro. Y más recientemente, en 1994 el mundo entero asistió a la desintegración del cometa Shomeicker Levy 9 descuartizado por las fuerzas de marea de Júpiter y su posterior colisión contra la atmosfera joviana de los 22 fragmentos en que quedo reducido.
Pero mucho antes de que se produzcan estos hechos catastróficos, todo el material cometario que se dispersa por el vacío del espacio, es el responsable de ciertos acontecimientos no menos llamativos que se repiten todos los años en varias fechas determinadas; me estoy refiriendo a esas corrientes meteóricas conocidas popularmente como lluvias de estrellas.
Por muy fugaces que sean, no son estrellas que nos llueven, sino material cometario que quedó en el espacio en las inmediaciones de la órbita del cometa en su ultimo paso; este material queda dispuesto formando una especie de tubo a lo largo de parte de la órbita, y una zona de esta es atravesada por la tierra en una fecha determinada del año, como las famosas PERSEIDAS o lagrimas de san Lorenzo de las que podemos disfrutar todos los años en torno al 10 de agosto. Cuando la tierra cruza esta zona, el material cometario de diverso tamaño allí disperso es atraído por la gravedad terrestre precipitándose hacia nosotros, y al entrar en la atmosfera a una tremenda velocidad el calor generado por la fricción del aire, hace que arda literalmente y se volatilice entre 50 y 100 Km. de altura formando esas bellas estelas que todos conocemos.
Y bien queridos oyentes, pues con todo lo expuesto creo que se ha explicado suficientemente todo aquello que al aficionado le pueda interesar saber acerca de los cometas y por añadidura de los asteroides, para poder disfrutar de los momentos maravillosos que nos pueden hacer vivir, pero estoy seguro de que a muchos de vosotros se os pueden ocurrir muchas preguntas, o al menos a mi se me ocurrirían. Dudas  que si os atrevéis a remitirnos podemos hacer de este programa un espacio mucho más dinámico y lleno de contenido.
Como siempre os espero la próxima semana para contaros mas cosas interesantes del cielo; hasta entonces recibid un saludo…
***   EN LAS ESTRELLAS  ***
Asteroides y Cometas


Vamos a dedicar hoy nuestro tiempo a esos cuerpos menores del sistema solar que son los cometas y los asteroides.
Ambos son objetos de naturaleza muy distinta así como su ubicación como inquilinos de nuestro sistema planetario, y solo tienen en común su pequeño tamaño y sus formas amorfas, pues excepto Ceres que es el mayor de los asteroides y que tiene forma esférica, todos los demás, y son miles no tienen forma definida y sus tamaños oscilan entre varios centenares de metros y varios kilómetros.
Los asteroides orbitan al sol en trayectorias elípticas bastante mas excéntricas que las de los planetas, y en una zona del sistema solar comprendida entre las orbitas de Marte y de Júpiter; se le llama EL CINTURON DE ASTEROIDES y es una zona en la que parece faltar un planeta, por eso una de las teorías al respecto afirma que en esta zona orbitaba originariamente un planeta que se desintegro en algún cataclismo cósmico, pero esto no esta demostrado, y uno de los argumentos en contra es que entre todos los asteroides no suman ni el 10% de la masa necesaria para formar un planeta como la tierra o Marte. Estos cuerpos por sus pequeñas dimensiones fácilmente susceptibles de ser desviados de sus órbitas por algún planeta cercano, son serios candidatos a ocasionar colisiones catastróficas con estos, pues cruzan con frecuencia las orbitas de la tierra y de Marte; como así lo atestiguan las marcas de impactos sobre la superficie terrestre y la luna, o casos mas benignos como los dos satélites de Marte, Fobos y Deimos, que son asteroides capturados por la gravedad del planeta en algún momento de un pasado remoto.
La observación de los asteroides no presenta prácticamente ningún interés para el aficionado pues por su pequeño tamaño el brillo que muestran solo está al alcance de los telescopios profesionales, y sólo en rarísimas ocasiones se acercan lo suficiente a la tierra para dejarse captar tímidamente por nuestros telescopios. Aunque a veces ocurren ciertas ocultaciones de estrellas por estos objetos que son cuando menos curiosas de observar, pero hay que decir que no es fácil pues hay que conocer el momento y el lugar exacto y estar allí esperándolo, y como el fenómeno ocurre dentro de una zona geográfica muy estrecha, será una gran casualidad que esto ocurra relativamente cerca de nuestro lugar de residencia para que nos merezca la pena desplazarnos con todo el equipo, pero si se dan estas circunstancias  la experiencia será muy gratificante.
Un caso muy distinto es el de los cometas; pues aun siendo cuerpos muy pequeños pueden llegar a ser de una espectacularidad sin igual.
Los cometas son cuerpos helados pero con un núcleo rocoso, que se encuentran en los confines del sistema solar, pero no un poco mas allá de plutón sino a muchísimas unidades astronómicas de este, algo así como a medio año luz del sol y no están dispuestos como los planetas en su plano ecuatorial sino que envuelven al sistema solar como una gigantesca burbuja: este lugar se denomina LA NUBE DE OORT y se formo hace
4500 000 000 de años al mismo tiempo que el sol y los planetas con las escorias de la nebulosa original. Su número se podría estimar en miles de millones y la inmensa mayoría de ellos jamás se moverán de allí. Pero de vez en cuando y hablamos en términos astronómicos, la influencia gravitatoria de alguna estrella cercana desequilibra a unos cuantos y hace que se precipiten hacia el interior del sistema solar dirigiéndose casi directamente a estrellarse contra el astro rey, atravesando o no las orbitas planetarias pues pueden venir desde cualquier dirección y no solamente del plano ecuatorial del sol.
En mayor o menor medida casi todos ellos son afectados por la gravedad de uno o varios planetas quedando desde ese momento confinados en una órbita elíptica extraordinariamente alargada más o menos con la misma inclinación originaria con respecto al plano  en que se mueven los planetas. Esto hace que haya cometas de periodo corto, largo o muy largo; se llaman de periodo corto aquellos que sus orbitas no se extienden mas allá de las de los planetas y por eso vuelven a las cercanías del sol cada poco tiempo como es el caso del cometa Encke que lo hace cada tres años y pico; en el caso de los de periodo largo como el Halley  que vuelve cada 76 años sus orbitas son parabólicas y se alargan hasta mucho mas allá de la de plutón; y para los de muy largo con orbitas hiperbólicas su regreso a las cercanías del sol puede llegar a durar 3000 años e incluso mas.
Estos objetos sin forma definida que pueden llegar a tener un tamaño de varios Km. tienen un núcleo rocoso envuelto en una capa bastante espesa de una mezcla de hielo y silicatos que a las temperaturas próximas al cero absoluto del espacio permanecen inertes y no desarrollan ninguna actividad; pero cuando en su regreso a las cercanías del sol se sitúan aproximadamente a la distancia entre Júpiter y Marte, el calor que reciben del sol es lo suficientemente intenso como para que los hielos de sus capas exteriores se sublimen, convirtiéndose directamente en vapor, pues en el espacio el agua liquida no existe, arrastrando con ello todo el material sólido que contiene pues la gravedad de estos cuerpos es muy débil formando con todo ello una suerte de atmosfera muy extensa a la que llamamos COMA y de aquí deriva su nombre denominándolos cometas.
Cuando se avista un cometa se fija su trayectoria según la posición que día a día va ocupando en el cielo para poder calcular su orbita y así catalogarlo como un nuevo objeto o bien identificarlo como alguno ya conocido que vuelve a las cercanías del sol así como predecir los días de máxima actividad o su paso por el PERIHELIO y a que distancia del sol ocurrirá este momento; se pueden predecir también detalles como la longitud, anchura y orientación que alcanzara la cola cada día y poder dar unas efemérides del lugar exacto del cielo en donde se encontrara el cometa durante todos los días que dure la visita.
Aunque cada año se descubren del orden de 10 o 20 nuevos cometas, casi todos ellos son tan débiles que solo pueden verse con instrumentos muy potentes y carecen de vistosidad, y solo de vez en cuando aparece alguno que nos pueda dejar una bella imagen para el recuerdo, y de estas hay algunas excepcionales que quedaran grabadas en nuestra mente como el gran acontecimiento de nuestras vidas. Cuando uno de estos grandes cometas nos visita, se suele organizar un tremendo revuelo popular a nivel mundial; y no es para menos pues el espectáculo que nos regala el astro al desplegar su majestuosa cola no es comparable a nada.
Este acontecimiento singular pone a prueba nuestra comprensión si pensamos que de un cuerpo no mas grande que una montaña pueda surgir un astro de las dimensiones de la orbita terrestre pues la longitud de la cola puede llegar a medir hasta 300 000000 de Km. aunque esto depende mucho de la distancia a la que se acerque al sol en su paso por el perihelio.
En cualquier caso nunca despliega una sola cola sino que esta puede ser múltiple distinguiéndose como mínimo dos, la cola de polvo que suele ser curva o arqueada debido a que está compuesta por partículas sólidas que son atraídas por la gravedad de los planetas interiores y del mismo sol y suele ser de color blanco; y junto a esta se puede distinguir  la cola de plasma o de gas, formada por la ingente cantidad de vapor proveniente de la sublimación de los hielos de las capas exteriores del cometa y suele ser de color azul, adquiriendo con todo ello un aspecto como fantasmagórico pues suelen ser de una transparencia tal que a través de ellas se pueden ver las estrellas que hay detrás. Sea como fuere la cola siempre se despliega  en dirección contraria al sol, y esto es debido a la acción del viento solar que es una corriente de partículas que emite el sol y que se alejan de el a gran velocidad y que se pierden en el vacío cósmico mucho mas allá de la órbita de plutón.
En la antigüedad la falta de conocimientos en materia de astronomía y la superstición motivaron que por su aspecto fantasmagórico del todo diferentes a cualquier otro astro y sus apariciones totalmente impredecibles fuesen considerados como portadores de grandes desgracias para la humanidad, como epidemias, guerras, hambre y desolación; como si a lo largo de la historia la necedad de los hombres no hubiera sido por si sola más que suficiente para producir estas catástrofes.
Se llego a decir de ellos que eran los pecados de los hombres materializados como exhalaciones de la tierra que se elevaban hasta la alta atmosfera donde entraban en ignición por el calor del sol, y hubo que esperar una vez mas hasta el renacimiento para que toda aquella elite de hombres de ciencia contemporáneos de Galileo, con el estudio detallado de las órbitas, pudieran empezar a intuir que se trataba de objetos de procedencia sideral y por tanto sujetos a las leyes que rigen el movimiento de todos los demás astros, y esto se pudo verificar poco mas tarde con la formulación magistral de la ley de la gravitación universal de Isaac Newton que curiosamente nació en el mismo año en que murió Galileo.
Y corresponde a la insigne personalidad de Edmund Halley, que fue contemporáneo y colega de Newton, el merito de demostrar el hecho de que los cometas siguen trayectorias curvas y cerradas y por eso vuelven periódicamente a las cercanías del sol, y en reconocimiento a titulo póstumo por este descubrimiento el cometa mas famoso de todos los tiempos lleva su nombre desde entonces.
Ante este panorama como es de suponer los cometas pierden en cada paso por el perihelio una considerable cantidad del material del que esta compuesto, con lo cual después de muchos pasos, si sobrevive a la acción gravitatoria de los planetas sin colisionar con alguno de ellos acaba por agotarse. Estos impactos cometarios por triviales y raros que nos puedan parecer, esta comprobado que ocurren. En tiempos modernos en el ultimo paso registrado del cometa Biela se confirmo por observatorios de todo el mundo su fragmentación en varios núcleos, y cuando se le esperaba en su próxima visita no se presentó, y en cambio ocurrió por aquellos días  concretamente el 8 de junio de 1908 el enigmático acontecimiento de Tunguska en el norte de Siberia, del que se cree casi con toda probabilidad que fue un fragmento cometario de unos 50 m de diámetro. Y más recientemente, en 1994 el mundo entero asistió a la desintegración del cometa Shomeicker Levy 9 descuartizado por las fuerzas de marea de Júpiter y su posterior colisión contra la atmosfera joviana de los 22 fragmentos en que quedo reducido.
Pero mucho antes de que se produzcan estos hechos catastróficos, todo el material cometario que se dispersa por el vacío del espacio, es el responsable de ciertos acontecimientos no menos llamativos que se repiten todos los años en varias fechas determinadas; me estoy refiriendo a esas corrientes meteóricas conocidas popularmente como lluvias de estrellas.
Por muy fugaces que sean, no son estrellas que nos llueven, sino material cometario que quedó en el espacio en las inmediaciones de la órbita del cometa en su ultimo paso; este material queda dispuesto formando una especie de tubo a lo largo de parte de la órbita, y una zona de esta es atravesada por la tierra en una fecha determinada del año, como las famosas PERSEIDAS o lagrimas de san Lorenzo de las que podemos disfrutar todos los años en torno al 10 de agosto. Cuando la tierra cruza esta zona, el material cometario de diverso tamaño allí disperso es atraído por la gravedad terrestre precipitándose hacia nosotros, y al entrar en la atmosfera a una tremenda velocidad el calor generado por la fricción del aire, hace que arda literalmente y se volatilice entre 50 y 100 Km. de altura formando esas bellas estelas que todos conocemos.
Y bien queridos oyentes, pues con todo lo expuesto creo que se ha explicado suficientemente todo aquello que al aficionado le pueda interesar saber acerca de los cometas y por añadidura de los asteroides, para poder disfrutar de los momentos maravillosos que nos pueden hacer vivir, pero estoy seguro de que a muchos de vosotros se os pueden ocurrir muchas preguntas, o al menos a mi se me ocurrirían. Dudas  que si os atrevéis a remitirnos podemos hacer de este programa un espacio mucho más dinámico y lleno de contenido.
Como siempre os espero la próxima semana para contaros mas cosas interesantes del cielo; hasta entonces recibid un saludo…
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